La compresión de imágenes reduce el tamaño del archivo mediante algoritmos, dividida en tipos con pérdida y sin pérdida. La compresión con pérdida (JPG, WEBP, AVIF) descarta datos a los que el ojo humano es menos sensible (principalmente información de croma de alta frecuencia) para una reducción drástica del tamaño; la compresión sin pérdida (PNG) optimiza la codificación sin perder datos de píxeles pero logra menores ahorros.
**Por qué importa la compresión de imágenes**: Las imágenes no optimizadas a menudo representan más del 50% del peso total de la página. El LCP (Largest Contentful Paint) de Core Web Vitals de Google se ve directamente afectado por la velocidad de carga de imágenes — comprimir imágenes mejora significativamente los tiempos de carga y el posicionamiento SEO. Para adjuntos de correo, subidas de formularios y redes sociales, la compresión evita exceder los límites de tamaño de archivo.
**Elegir un nivel de compresión**: Recomendado (quality 75) es el punto ideal para la mayoría de escenarios — reducción del 40-70% con pérdida de calidad visualmente imperceptible. Extremo (quality 20) es para avatares/miniaturas donde el tamaño es crítico. Ligero (quality 90) es para fotos de productos/fotografía que requieren máxima calidad.
**Recomendaciones de formato**: Si la plataforma de destino lo soporta, convierte a WEBP o AVIF — estos formatos modernos son un 25-50% más pequeños que JPG a calidad equivalente, y soportan transparencia y animación. Esta herramienta también proporciona conversión de formatos de imagen.
Esta herramienta soporta **11 formatos de imagen principales** (JPG/JPEG/PNG/WEBP/GIF/AVIF/BMP/ICO/HEIC/JXL/TIFF) incluyendo fotos HEIC de iPhone y AVIF de nueva generación, máximo 20MB por archivo, con procesamiento por lotes y visualización de ratio por imagen. Las imágenes se suben al servidor para compresión y **se eliminan automáticamente después de 2 horas**.